Asteriscos.Mobi
River le arruinó el domingo al puntero Boca y el torneo arde
Lo derrotó 3 a 1 en un partido intenso hasta el final. El campeonato se pone al rojo vivo y varios tienen chances de ser campeones
14 de mayo de 2017
River venció con claridad 3 a 1 a Boca y abrió el abanico de posibilidades en la recta final del campeonato.

A seis fechas de la meta, Boca sigue puntero pero el que está ahora segundo a tres puntos en San Lorenzo de Almagro mientras que River, con un partido pendiente, se ubicó a cuatro unidades e hizo crecer sus posibilidades.

El clásico se peleó y se discutió mucho pero el fútbol, cuando apareció, lo puso River, que concretó un resultado indiscutible con goles de Gonzalo Martínez y Lucas Alario en el primer tiempo y de Sebastián Driussi sobre el final (Fernando Gago había descontado sobre el cierre de la etapa inicial).

Martínez, hasta salir lesionado, fue la individualidad más destacada pero otros puntos altos en el vencedor fueron Leonardo Ponzio, cuya presencia en el medio fue determinante, Alario, aunque decayó en la segunda mitad hasta ser reemplazado y Lucas Martínez Quarta, autor de dos cierres clave en situaciones extremas.

Boca pareció quedar sin brújula al perder tempranamente por lesión a Ricardo Centurión, no contó desde entonces con alguien capaz de imponer cambio de ritmo y desequilibrio en los últimos metros de cancha.

River abrió el marcador en el minuto 14: centro largo de Driussi desde la derecha que cayo a espaldas de Gino Peruzzi y por allí apareció Martínez para definir de primera, con un latigazo de zurda, desde posición difícil, que se hizo inatajable para Agustín Rossi.

Aumentó el visitante diez minutos después en otra jugada con participación de Martínez, que fue el que aprovechó la mala salida del fondo rival y habilitó a Alario para que concretara.

Las dos acciones se produjeron por la zona que el equipo de Marcelo Gallardo había elegido para atacar, con Martínez bien abierto sobre la izquierda.

El juego, por entonces, era todo de River, que esperaba para salir con velocidad, estaba listo para capitalizar los visibles errores de Boca en función defensiva y no sufría sobresaltos porque el adversario no tenía con qué lastimarlo.

Sin embargo, en la última acción del primer tiempo, Gago ejecutó un tiro libre desde la izquierda, su pelotazo se cerró, calculó muy mal el arquero Augusto Batalla y Boca se puso a tiro.

Las dos primeras buenas oportunidades con que contó el puntero tras la reanudación fueron derivaciones de fallas en la salida de River: en la primera, Darío Benedetto eludió bien la salida de Batalla pero cuando quiso definir, desde la izquierda, apareció Martínez Quarta para salvar.

En la segunda, Cristian Pavón recibió por detrás de los zagueros pero de espaldas, se abrió mucho y la jugada se diluyó.

La primera elaboración ofensiva bien concebida por Boca en el partido tuvo lugar en el minuto 29 del complemento: se juntaron sobre la derecha Peruzzi y Wilmar Barrios (su tardío ingreso mejoró la circulación) y el centro del marcador lateral lo cabeceó Benedetto pero por encima del travesaño.

Los últimos minutos fueron electrizantes porque a los 44 Boca estuvo a tiro de empate pero se reivindicó Batalla al salvar por dos veces en la misma jugada, la segunda en forma casi milagrosa pero Peruzzi, con todo el arco, remató a donde estaba el arquero.

En la siguiente, ya con el tiempo regular cumplido, se equivocó Gago, todo Boca estaba desarmado y Driussi, por el medio, puso el 3-1 para el equipo que dio la talla en un partido trascendente.